lunes, 17 de noviembre de 2014

Vida pseudo-adulta: Cómo viajar por muy poco dinero (I)

Entre todas las cosas que me convierten en una friki de los pies a la cabeza, organizar viajes es una de ellas. Y pensaréis, ¿qué tiene eso de friki? Bueno, esperad, que aún no tenéis toda la información. Organizar viajes es algo que me gusta tanto, que lo hago incluso cuando no voy a viajar a ningún sitio. Sí, organizo viajes por el puro de placer de hacerlo. Y es que cuando una es una viajera de corazón, el hecho de no tener los medios para llevar a cabo tus planes no te impide tenerlos preparados hasta el último detalle y disfrutar del proceso de soñar despierto imaginándote en sitios recónditos del planeta mientras intentas decidir en qué hotel pasarías la noche. Y una vez expuestas mis anormales aficiones, me toca hablaros de la habilidad que he desarrollado con ellas: la de hacer que un viaje sea baratísimo. 

Si algo caracteriza a un pseudo-adulto más que ninguna otra cosa, es que casi siempre estamos pelados. La mayoría estamos en ese limbo entre los estudios y los trabajos basura en los que no estamos ni siquiera cerca a que nos paguen bien, y la tarjeta de débito está más para rellenar los huecos de la cartera que para otra cosa. Cualquier cosa que hagamos, la debemos hacer en su versión barata. Y viajar no iba a ser menos. Por eso hoy voy a compartir mi sabiduría de viajera sin un duro con vosotros. Y si aún no estáis convencidos, sabed que me abalan viajes tan míticamente baratos como el que hicimos a Londres en 2008 por 25€ (vuelo + 3 noches de hostal), o el que haremos dentro de un mes a Polonia por 101,17€ (vuelo + 3 noches en habitación privada en suite en hostal). 

Yo consiguiendo una foto de turista más típica imposible.

1. Cambia de mentalidad.
Los viajes de comodidad y relajación en los que lo tienes todo hecho son para ricos. Y si tú estás leyendo esto, es que no eres uno de ellos. Si estás pelado, acéptalo. No pasa nada. No tendrás todos los lujos y las exquisitas comidas que el dinero puede comprar, pero puedes hacer un viaje tan enriquecedor como el de cualquier otro y, probablemente, más divertido, ya que los retos que un presupuesto ajustado te pone siempre te hace volver a casa con todo tipo de anécdotas inesperadas. Al organizar tu viaje, mantén la mente bien abierta.

2. Invierte tiempo y compara.
Esto es algo que has de tener muy claro; si realmente quieres una buena experiencia al menor precio posible, tienes que invertir horas en la organización de tu viaje. Y el 80% de ese tiempo lo pasarás comparando información y precios en internet. Por supuesto, existen portales que hacen este trabajo mucho más fácil, como Rumbo, Kayak, eDreams o Trivago. Pero a decir verdad, yo casi nunca utilizo sus buscadores porque están pensados para gente con mayor presupuesto y a menudo hay muchas compañías aéreas o empresas hoteleras que no están incluídas en sus búsquedas, por lo que yo te recomiendo que hagas tus propias comparaciones aunque te lleve más tiempo. No te preocupes, que en este post yo te diré por dónde empezar.

3. Utiliza compañías de vuelo low-cost.
Elemental, mi querido Watson. Entre las compañías aéreas, como todo en esta vida, hay distintas categorías y con distintas reputaciones. Las compañías low-cost son aquellas que te ofrecen viajes más baratos pero, a menudo, con menos comodidades. Algunas de las más famosas son Vueling y EasyJet, en las que puedes encontrar vuelos desde 20€ por viaje fácilmente. Pero para mí, la que se lleva la palma en cuanto a precios, es Ryanair. He utilizado Ryanair para un montón de viajes porque siempre me ofrece la opción más económica, pero tenéis que saber que, a cambio, habréis de viajar en aviones no muy cómodos (son algo estrechos y los asientos son pequeños) que no te incluyen el típico tentempié que amablemente te ofrecen las azafatas en los vuelos de otras compañías (el ya mítico "¿cheese or salami?"), y, lo más importante de todo, que sólo te incluyen el equipaje de mano en el precio del billete, por lo que sólo lo recomiendo para viajes cortos de 3h como máximo y en los que vayas a pasar sólo unos días. Nunca olvides comprobar qué es lo que viene incluído en el precio del billete. Si vas a hacer un viaje a un destino no incluído en estas compañías como, por ejemplo, Japón, te aconsejo que te armes de paciencia y te hagas una lista de compañías que operan desde España hasta allí y compares los precios de unas y otras.

Que en Enero en París haga un frío que pela, no me impidió hacer el mongolo en el Louvre.

4. Ves a contracorriente y sé flexible.
Es evidente que no todos pueden permitirse tener flexibilidad, pero éste es un punto clave para viajar realmente barato. Evitar las temporadas altas te puede ahorrar muchísimo dinero a la hora de reservar tus vuelos y estancias. A menudo, hay diferencias de más del 50% del precio de un mismo servicio en temporada alta y en temporada baja. Por eso, olvídate de hacer tu viaje en verano, navidad y semana santa. La mejor época para viajar barato es invierno y los primeros meses de primavera. Sí, si estás dispuesto a pelarte el culo de frío en el extranjero, puedes estar seguro de que no te cobrarán demasiado por ello (infórmate del tiempo que hace en el país antes de ir para estar preparado). Y si además puedes permitirte viajar entre semana en vez de durante el fin de semana, conseguirás el mayor ahorro posible. 
Además, esto de ir a contracorriente tiene otras grandes ventajas. Hace dos años estuve en París en Enero. Supongo que sabréis que si hay algo por lo que son famosas las atracciones turísticas de París, es porque siempre tienen colas kilométricas de gente deseando poder acceder a ellas. Pues bien, entré en absolutamente todas sin tener que madrugar y sin hacer ni un sólo minuto de cola, y eso incluyó el museo del Louvre y el palacio de Versailles. Y es que al haber tan pocos turistas en esas épocas, no tienes que competir con ellos en nada, y eso facilita las cosas enormemente.

5. El hostal, tu mejor aliado.
Cuando viajamos, gran parte de nuestro presupuesto va dirigido a pagar la estancia. En el próximo post hablaré de formas de viajar alternativas, en muchas de las cuales te ahorras esta parte, pero ahora comentaré lo que suele ser lo más habitual; reservar noches en una empresa hostelera. Pues bien, en este caso, hay una opción que está exclusivamente diseñada para pseudo-adultos: los hostales. En este tipo de sitios uno no tiene muchos de los servicios que tiene un hotel; no hay servicio de habitaciones, ni teléfono en las habitaciones, ni mini-bar, ni, muchas veces, baños privados. Y, aunque puedes pagar un poco más por una habitación privada con baño propio (recuerda que en los hostales siempre se paga por persona, no por habitación), lo normal es que si quieres ahorrar, reserves cama en una habitación compartida con desconocidos. ¿Y cuáles son las ventajas de quedarse en un sitio así, entonces? Pues, a parte de los precios, que según países van desde 7€ la noche, que es casi imposible no conocer gente en un sitio así. Normalmente los hostales tienen un ambiente joven con muy buen rollo y muchos incluyen todo tipo de zonas comunes con las que relacionarse con los otros huéspedes como salas de juegos, terrazas, zonas de lectura e incluso bar nocturno. Además, muchas empresas organizan todo tipo de eventos semanas o diarios para entretenernos, con lo que se fomenta todavía más la socialización. Personalmente, aunque quedarse en un hotel puede ser muy cómodo, en comparación se me hace infinitamente aburrido y frío, por lo que prefiero las posibilidades que me ofrece un hostal. Y sí, puede tocarte en la cama de al lado un alemán de dos metros que ronca tan fuerte que debería ser ilegal (me pasó en Dublín), pero también podría ser que compartas habitación con dos adorables chinas a las que resulta que también les gustan los doramas (París). Tú elijes. A la hora de buscar hostales, para mí la mejor web es HostelWorld, he hecho todas mis reservas en esa página, tiene los mejores precios y nunca me ha dado problemas en nada.
Dos consejos extras; asegúrate de, si puedes, elegir un hostal que te incluya el desayuno y que esté situado en una buena zona. Te ahorrarás una comida al día y un buen pico de dinero y tiempo en transporte. Y no olvides nunca de leer opiniones y ver fotos de otras personas que hayan estado allí. Si utilizas HostelWorld, cada hostal tiene su propio apartado de opiniones. Si no, echa una ojeada en TripAdvisor. Eso sí, ten en cuenta que siempre hay opiniones malas. No te agobies, sólo mira cuál es la opinión general, porque incluso en los mejores hoteles hay problemas y es inevitable que haya gente que haya tenido malas experiencias o que esperase una cosa y se haya encontrado con otra.
Si en cambio, tú eres de los que prefiere la comodidad y los mimos de un hotel, en este caso te recomiendo el buscador de Rumbo.es, que siempre ofrece buenos precios y es muy completo.

¿Disneyland al 50% de descuento? Sí, gracias.


6. Infórmate sobre el país, sus costumbres, ofertas y promociones.
Informarte bien sobre el país al que vas a ir no sólo puede evitarte muchos problemas, si no que también puede ahorrarte dinero o prepararte para gastos que no esperabas.
Os voy a poner el ejemplo de París. Gracias a que me estuve informando bien las semanas antes de ir, supe que allí la entrada a casi todas las atracciones culturales de la ciudad es gratuita para menores de 25 años. Es decir que sí, entré gratis a todo. Si no lo hubiese sabido, bien podría haberme acercado al mostrador y haber soltado la pasta alegremente sin darme cuenta de lo que no estaba aprovechando bien.
Por otro lado, también puede enterarme de que en París, es perfectamente normal, y gratuito, pedir una jarra de agua para beber cuando comes en un restaurante. Y que si no la pides expresamente, lo normal es que te traigan una botella, que fácilmente te puede costar 4€. Son pequeños detalles que pueden significar grandes diferencias.
También, puesto que íbamos a visitar Disneyland, dedicando un poco de tiempo a buscar promociones en internet, conseguí hacerme con un descuento del 50% en mi entrada, que no es nada barata ya de por sí.
Lo mejor para encontrar información de este tipo de temas es que busques los portales turísticos de cada ciudad, que te informarán de precios y horarios de entradas, transportes y de muchos otros servicios (con googlear "Visita Estocolmo", por ejemplo, sobra), y leer las opiniones de otros viajeros que ya han estado allí y que están mucho más curtidos y avispados que tú. Para esto, te recomiendo, sin duda alguna, los foros de losViajeros.com, en los que además puedes leer los diarios de viaje de los demás. Además, os aconsejo que acudáis a esa página siempre que tengáis cualquier duda relacionada con viajes, tiene toda la información que podáis necesitar.

7. Elige bien tu destino y las zonas.
Si no hay un sitio en concreto al que quieras ir, elegir bien el país de destino puede suponerte una diferencia abrumadora en los gastos que tendrás una vez allí. 
Debido a su marco socio-económico, cada país tiene unos costes de vida distintos, con lo que una comida similar te puede costar mucho más dinero en Dinamarca o Suiza, que en Polonia o Bulgaria. Y lo mismo se aplica a transportes, compras, y otros servicios. Si tienes muchas ganas de viajar pero tu presupuesto es más bien pequeño, elige países más baratos. Europa del este es en este caso una muy buena opción con una gran riqueza cultural (¡y gastronómica! ñam).
Además, dentro de la propia ciudad en la que estés, es evidente que hay zonas más caras y zonas más baratas. Intenta siempre evitar las zonas más turísticas a la hora de escoger un sitio para comer o para tomar algo.


Y creo que eso es todo. Como veis, la clave está en invertir tiempo, ser flexible, y renunciar a algunas comodidades. Si tenéis cualquier pregunta, dejádmela en los comentarios y os ayudaré en lo que pueda. Y si conocéis algún otro truquillo ahorra pasta que queráis compartir con nosotros, será muy bienvenido.

Como ya he dicho, en la segunda parte de esta entrada hablaré de métodos alternativos de viaje. Espero que os haya sido de utilidad, compañeros pseudo-adultos pelados.

1 comentario:

  1. Yo a Paris fui en febrero y me nevó T__T Que frío por dios, pero da igual, merece la pena, que preciosidad de ciudad! ^^
    También a mi me encanta preparar viajes, y para viaje low cost recomiendo Budapest, el último que he hecho y el más barato de todos sin duda. En esa ciudad está todo tirado!
    Mi relación con Ryanair es de amor-odio, la última que nos liaron: cambiarnos dos semanas antes del vuelo el horario porque les dio la gana, haciéndonos perder un día de nuestro viaje! Tienen un morro increíble D:

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